Cita de la semana

viernes, 26 de febrero de 2010

¡¡Somos Famosos!!



Sí, hoy Irene ha mirado en Google noticias sobre nuestro pueblo y... ¡¡¡SALIMOS LOS SEGUNDOS!!! Empezamos de cachondeo y mirad cómo vamos... Que sepáis que me encuentro muy orgullosa de este rinconcito nuestro en internet... Bueno, y paro ya que me emociono... :P

Besos a todos.

Arriada

Compañeros de 1º B,
sin duda tenemos un invierno bastante especial.
Primero nieva después de cincuenta y tantos años, y ahora tenemos arriada que, si no me he informado mal, no pasaba desde el 1998 (corregidme si me equivoco).
Hoy, el Guadalquivir baja en Tocina, y espero que las lluvias no hagan que vuelva a subir.
También espero que en Alcolea y las Minas no tengáis mayores complicaciones.
Esperemos que, efectivamente, sólo se trate de un invierno especial, y que no se convierta en algo normal.

Aquí os dejo algunas imágenes de ayer:

Entrando en el pueblo por el Coto

La vía del tren, nuevo "paseo marítimo" para los curiosos.

Naranjos inundados. Cultivos perdidos.

Más nubes...


"Playa" en el Coto, cerca del paso a nivel (Hoy, menos mal, está bastante más bajo)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Capítulo 2. 3ª Parte

Llegó el día tan esperado, el viernes. Pura despertó y, sin poder olvidar todos sus años al servicio de la Devoción de Tocina, se vistió y fue a despertar a las niñas.
Cayetano había salido temprano de cacería, Concha aún dormía... decidió no despertala, siempre se ponía de muy mal humor cuando la despertaban. Manolita se estaba peinando y Mari Nieves dormía dulce y plácidamente todavía aunque los rayos de luz que entraban por la ventana ya estaban comenzando a despertarla.
Pura avisó a las niñas de que se vistieran rápido, tenían que desayunar antes de ir a la peluquería y ya era un poco tarde. Al bajar a la cocina, don José, como todas las mañanas esperaba el desayuno mientras leía el periódico y tomaba un carajillo.
Las niñas tomaron el desayuno apresuradamente, Pura no podía mediar palabra, estaba muy triste.
Tras tomar el desayuno salieron rápidamente en dirección a la peluquería. Allí se llevaron el resto de la mañana, volvieron al mediodía y, cansadas, tomaron el almuerzo. Tras esto subieron a su habitación.
Mari Nieves, inquieta, le preguntó a Manolita si sabía ago más de su Paco,pero ella, triste, le respondió que lo último que sabía de Paco era lo que éste le había contado en la carta. Mari Nieves sonreía levemente al recordar la carta.

Gracita miró el reloj. Eran las siete y media de la tarde, se acercaba la hora del banquete y, como siempre, se le había hecho tarde. "Demasiado trabajo atrasado..." pensó.
Cogió la ropa apresuradamente y se encaminó a darse un baño.
Salió de la bañera, se colocó su albornoz y empezó a arreglarse. En esas, Cayetana llamó a la puerta; las amigas de Gracita la estaban esperando.

-¡Gracita date prisa! Están aquí tus amigas- dijo llamando a la puerta.

-Mamá diles que se vayan que ya voy yo más tarde- dijo terminando de arreglarse la melena y empezando a pintarse la cara.

-Bueno, pero me han dicho que no les importa esperar.

-¡Qué se vayan!- dijo sobresaltada-. Ea, ya se me ha caído el lápiz de ojos por tu culpa.

-Gracita no me levantes la voz- dijo su madre tras la puerta.

-Perdona mamá, pero es que a veces me pones de los nervios.

-Anda, date prisa, que ya estamos todos arreglados, menos tú y tu hermano Paco que todavía no ha llegado de la montería... Bueno, nos vamos todos, no tardes.

Justo en ese momento, llegó Paco, había tenido una buena montería.Regresaba con las botas llenas de barro, el pelo revuelto y una barba de tres días.
Entró por el patio trasero, se quitó las botas y se introdujo en la casa. Hacía mal tiempo y parecía que iba a llover.
Al entrar se encontró con Gracita a medio arreglar que salía de la sala de baño.

-¿Ahora llegas?- le preguntó.

-Sí, como la montería estaba entretenida se me ha hecho tarde.

-Mira las pintas de guarro que me traes, anda... ¡¡VE Y BÁÑATE!!

-Anda, déjame y termina de arreglarte.

-¿Te espero? Ya se han ido todos.

-Sí, me voy contigo.

Mientras tanto, en la calle Soledad,Mari Nieves salía de casa con un vestido negro y una trenza jerezana, iba radiante, Concha se quedó mirándola con coraje, sus ojos verdes llamaban poderosamente la atención de Concha, al igual que todo aquel que los miraba. Mientras don José iba hacia los salones charlando animadamente con la galardonada, Pura, Mari Nieves se retrasó con su prima. Ésta le aseguró que haría todo lo posible para que ella y Paco se sentaran juntos en la cena.

Nada más llegar los Márquez de Tejada comenzó el ágape y, entre pitos y flautas, Mari Nieves buscaba con la mirada a su Paco, pero no lo encontraba. Ya inquieta,vio entre las cabezas a Gracita e intuyó que Paco no debía estar muy lejos.

Todo transcurría normalmente, los jóvenes intentaban seducir a Mari Nieves pero ella, como siempre, los rechazaba elegantemente.

Pasaron unos instantes que para Mari Nieves parecían horas y por fin vio a Paco a lo lejos. Hacía tiempo que no lo veía tan guapo, llevaba una chaqueta clara y, por lo que se veía, charlaba animadamente con Gracita y sus amigas; eso sí, siempre con una cerveza en la mano. Paco miraba a todos lados, se veía que buscaba a alguien y por eso, se distraía de la conversación constantemente.
Gracita, que se dió cuenta mirándolo de reojo, decidió tomar cartas en el asunto, se llevó a Paco a un lugar más íntimo con la excusa de que Cayetana les estaba llamando:

-Paco, ya está bien- dijo muy seria.

-¿Qué quieres decir con eso?- dijo Paco extrañado por la brusquedad de su hermana.

-Por favor, no nos des la noche.

-Déjame.

-Te estás pasando, ¿eh?- dijo disgustada-. Haz lo que te dé la gana.

Volvieron con las chicas y Gracita que no podía quedarse con las manos quietas, en ese momento, vio que Mari Nieves iba al baño.
Gracita se excusó nuevamente de la conversación, ésta vez puso como excusa que iba a por una copa de manzanilla y se hizo un hueco entre la multitud hasta llegar al aseo... cerró la puerta e inició una conversación con Mari Nieves:

-Tú eres Mari Nieves...¿Verdad?- dijo simpática.

-Sí... tú eras... Gracita, de los Liñanes ¿no?.

-Sí, tu cuñada.

-¿Perdona?

-No te cortes, Paco me lo ha contado todo.

Mari Nieves se había quedado blanca, aquello era algo que no esperaba.

-Por favor, déjame pasar- dijo Mari Nieves intentando salir.

-Solo quiero hablar contigo, sé que eres una buena muchacha. Te lo veo en los ojos.


Con Cariño
Paco y Mari Nieves.

Citas Célebres 121-135

121. "Entonces... ¿Comparar el ADN del europeo y el chino es como comparar el del ser humano y el del hipopótamo?" (Enrique)
"No hombre, el del ser humano y el del chino..." (Encarni)

122. "Los gitanos se adaptan al medio vendiendo malacatones" (Lola)

123. "Estás más desesperada que buscando citas célebres" (Alfonso)

124. "Se desdijo... el verbo es desdijarse" (Natalia)
"Desdecirse..." (Gema)

125. "Qui est fermé?... Tienes que buscar un sujeto masculino" (Angèline)
"Y que se cierre ¿no?" (Melchor)

126. "¡¡Porque me sale de mi SANTO COÑO!!" (Inés, buena contestación)

127. "Me gusta dar por delante y por detrás..." (Floren, no tengáis la mirada sucia)

128. "¡¡Que cosita más añeja!!" (Gema)

129. "A ver, para preparar una disolución COJO esto y HAGO esto..." (Begoña)
"Pero es que... en primera persona del singular me suena muy mal..." (Lola)

130. "De jilo pa vilo" (Melchor, de higo a breva)

131. "Por ejemplo, clonamos a Dolly, que era una vaca..."

132. "Dijeron el otro día en la radio que es posible tener hijos parecidos a Cristiano Ronaldo, George Cloney..."
"Pero para tener un hijo parecido a Cristiano Ronaldo tiene que colaborar Cirstiano Ronaldo... ¿no?" (Melchor)

133. "¿A que es bonita la gramática francesa?" (Angèline, con una gran sonrisa y una cara que lo dice todo)

134. "Tienes que venir mañana que tenemos que ganar la trivial, que quiero ganar una gorra de la Caja San Fernando" (Marta)

135. "¿Cuándo vamos a hacer eso de meter un huevo en un tubo de ensayo?" (Marta)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Capítulo 2. El Noviazgo 2º Parte.

Tras aquel momento mágico Mari Nieves echó a correr ruborizada, pero con una sonrisa en los labios. Al llegar a casa sus padres descansaban en el salón, entró despacio, sin apenas hacer ruido, miró a Manolita que tras ver el gesto que le hizo su prima se fue a la habitación con la excusa de que era muy tarde y tenía sueño.
Mari Nieves, ya en camisón, le contó a Manolita lo acaecido y, aunque confiaba mucho en su prima, le hizo jurar que por nada del mundo contaría a nadie que aquello ya era un noviazgo. Mari Nieves sabía que su padre jamás lo consentiría, aunque siempre se había preguntado porqué don José tenía tantos recelos hacia aquella familia.

En esas, Paco estaba en el despacho de la casa-palacio de la calle Real regentando un problema que había surgido con las tierras mientras tomaba algo de whisky. Cuando terminó la copa se dirigió a la cocina para picar algo antes de disfrutar de los placeres del sueño y allí encontró a su hermana Gracita tomando un vaso de leche. Ella, que conocía a su hermano como la palma de su mano, notó que algo le había ocurrido a Paco, veía algo distinto en su mirada. Decidida a averiguarlo lr lanzó una indirecta:

-¿Qué pasa?- dijo Gracita.

-Nada, acabo de venir del despacho de padre.

-¿Has salido? Antes escuché la puerta.- Gracita le lanzó a Paco una mirada que decía “cuenta”.

-He ido a la Iglesia.

-¿A la Iglesia?¿A estas horas?¿Hay gente de la Hermandad?

-No, he ido a ver a Mari Nieves.

Gracita había conseguido su objetivo.

-Pero chiquillo... ¡¡¡¡TÚ ESTÁS LOCO!!!! ¡¿Cómo se te ocurre?! Una Márquez...¿Mamá sabe algo?- dijo sobresaltada.

-Gracita baja la voz- dijo Paco cogiendo la mano de su hermana.

-¿Tú la quieres?

-Más que a mi vida.

-Sabes que nuestra familia jamás lo consentirá... Aunque no sabemos porque Mamá nos hizo odiar a los Márquez...

-Déjame, y no digas nada a nadie, hazlo por mí.

-Bueno, como quieras. Pero ten cuidado ¿eh?-dijo zanjando el tema-.¿Te has enterado de lo de la cena de la semana que viene en la Hermandad?

-¿Qué cena? Explícame.

-Paco... estás en las nubes.Ha llegado la invitación mientras estabas fuera, es un homenaje a Pura, la Vestidora de la Virgen, que ha cedido el puesto a una tal Carmen Loli. ¿Irás?

-No sé, ¿tú vas?

-Supongo que sí. Vamos todos, aunque yo me pondré en la mesa con mis amigas.

-Bueno, supongo que iré. Voy a tomar el aire.

Gracita se sobresaltó nuevamente. ¿Adónde iba su hermano a esas horas? Ya era medianoche.

-¿Dónde vas?-dijo agarrando el brazo de su hermano-. Paco déjate de locuras.

-Por favor, déjame. No haré nada te lo prometo.

-Por favor ten cuidado.-dijo soltándole el brazo-. Me voy a la cama, anda, no llegues tarde.

Al salir Paco no podía olvidar lo acaecido y sin darse cuenta llegó a la calle Soledad. Al pasar por el balcón de la niña de los ojos aceitunados tuvo la tentación de tirarle una piedrecita, pero al verlo todo apagado supuso que estaba dormida y no quiso despertarla los placeres del sueño. Así, Paco regresó a su casa y fue a dormir.

Lo que él no sabía es que Mari Nieves lo había visto todo tras las cortinas del balcón y, emocionada, despertó Manolita para contarle todo lo que sus ojos habían visto.

A la mañana siguiente, como todos los días, Pura acudió personalmente a despertar a las niñas. En la cocina ya las esperaba Concha, que por la cara que tenía parecía que había vuelto a hacer de las suyas, es decir, había pasado la noche fuera, engañando a todo aquel hombre inocente e ingenuo que pasaba por su lado. Se caía del sueño, pero aún le quedaban fuerzas para seguir engañando a hombres.

Al sentarse en la mesa, Pura le comentó a las niñas que la semana siguiente habría una cena en la Hermandad. Pura les explicó que la cena sería en su propio honor, por sus años como Vestidora de la Virgen. Ella había decidido abdicar en Carmen Loli, gran amiga de la familia. Sabía que Carmen Loli lo haría bien, por eso la había elegido, pero debido a su gran devoción Pura ayudaría a Carmen Loli con las tareas de la Virgen.

Sin darse cuenta, Mari Nieves esbozó una sonrisa, Paco iría.

Concha terminó antes que nadie de tomar el desayuno, se levantó de la mesa, iba a divertirse un rato. Se dirigía al patio a engatusar al pobre jardinero, que estaba podando los rosales, pero de camino al patio vio que llegaba el cartero, y mientras cogía las cartas decidió engatusarlo. El muy inocente se dejó engatusar y cuando Concha se aburrió de presa tan fácil cogió las cartas y lo echó.

Concha fue a llevar el correo al despacho de la casa, sí, increíble pero ciero, Concha era ordenada. Mientras ojeaba si había correo para ella vio una carta para su hermana Mari Nieves... y como era de esperar, Concha fue a abrirla, justo en ese momento llegó Manolita y, al ver las intenciones de su prima se la arrebató de las manos. Rápidamente, fue a la habitación con su prima Mari Nieves. Juntas leyeron la carta, que decía así:



FILOSOFIA TEMA 2

1.Define los siguientes términos:Metafísica, ontología, ser, sustancia, accidente.
2.Haz un informe explicativo sobre la relación alma-cuerpo a lo largo de la historia.
3.Explica las pruebas que sobre la existencia de Dios han dado los distintos pensadores.
4.¿Cuáles son las objeciones que contra la existencia de Dios han dado Feuerbach, Freud, Marx y Nietzsche?
5. ¿Por qué la metafísica cayó en crisis a partir de Ockhan?¿ Que otras criticas negativas se han dado a esta disciplina?
6.En relacion con el sentido de la existencia humana, ¿ con cual postura te inclinas mas?. Razona tu respuesta.
7. ¿Que se entiende por tecnologia? Explica las distintas relaciones entre el conocimiento teorico y el práctico a lo largo de la historia.
8.Explica cuales son los rasgos de la sociedad postindustrial y de qué manera influyen negativamente al ser humano.
9.¿qué es la estética? ¿ cuando considera Kant que un objeto es bello?
10.Prepara un dialogo filosofico sobre alguno de los siguientes temas: -virtudes y defectos de la sociedad actual - sentido o sin sentido de la existencia humana.

domingo, 14 de febrero de 2010

Citas Célebres 106-120

106. "Lo llevo en la sangre, como los glóbulos rojos..." (Marta)
107. "¡¿Pero el pan tiene almidón?!" (Marta,"estdiante" de Biología)
108. (En clase de francés, corrigiendo ejercicios que deberían estar hechos, pero que la mayoría de los alumnos no han hecho) "A ver, habéis hecho el trabajo" (Angèline)
"Sí" (Todos)
"¡Qué mentirosos sois...!"
109. (Hablando del futuro) "Floren, yo a ti te veo con porros" (Lola)
110. (Hablando sobre la vida, y sus defectos) "La vida no es justa... ¡¡Ni lo esperes!!"
111. (Haciendo ejercicios de Griego) "¡¿Esto qué es?!" (La inspiración no llegó...) "¡¡¡Pues pongo esto!!!" (Gemma haciendo las cosas al tun-tún)
112. "Como pongas eso te mato" (Gemma, cuando vio la Cita anterior)
113. "Esto es así para todos los seres vivos que viven en la Tierra" (Enrique)
"Los humanos, ¿no?" (Melchor)
114. "Cuando saqué al gato de la lavadora aquello parecía un peluquín atropellao" (Victoria haciendo de Loreto)
115. "Hombre, es para expandir nuestro vocabulario" (Carlos, en un debate sobre las palabras)
116. "¿Habéis hecho el experimento de Física y Química?" (Para ello hacía falta una litrona, o una botella de cristal) "Es que mi padre bebe cerveza en lata" (Lola)
117. (Al ver que empieza a nevar) "¡¡¡Ostias!!! Está nevando como en Heidi" (Órdoñez)
118. (Con el entusiasmo de la nieve tras ver que tiene bien un ejercicio) "Ostias que lo tengo exactamente igual" (Natalia)
119. (Viendo nevar) "Esta mañana pensé... porque yo miro mucho para la montaña..." (Lola)
120 "A coger el cuerno por los toros" (Josema)

miércoles, 10 de febrero de 2010

Capítulo 2. El noviazgo. 1º Parte.

Pasaron varios meses y tras la Romería Mari Nieves aún se negaba a mantener una relación con Paco, todo por agentes externos. Así que en secreto éste contrató a una alcahueta para que la convenciera de que pudieran volver a verse, Loreto.

Loreto era la mejor amiga de Mari Nieves y sabía que ella no quería nada con Paco por el qué dirán. Pero como Loreto sabía que Paco era honrado accedió. Fue a ver a Mari Nieves a su casa, y la encontró bordando, ante los rayos de luz, una saya. Allí comenzaron a hablar del “Príncipe Azul” de Mari Nieves, y tras insistir muchísimo, Loreto consiguió que Mari Nieves acudiera al encuentro.

Al día siguiente, 24 de Diciembre Paco fue a la misa del Gallo, y al finalizar esta fue al Barrio de Santa Cruz, un barrio íntimo, poco iluminado dónde apenas acudía la gente, el lugar perfecto para hablar tranquilamente con Mari Nieves. Una vez allí, encontró a Mari Nieves, y tras conversar decidieron hacer frente a todos los obstáculos que se interponían entre ellos.

El mayor de estos obstáculos era que ambas familias, las más distinguidas de Tocina, estaban enfrentadas.

Paco pertenecía a la familia Liñán de Hinojosa-Castro, una familia muy conservadora, cristiana, apostólica y romana. Los Liñán de Hinojosa-Castro vivían en una casa-palacio situada en la calle Real de Tocina. Su madre, Cayetana, era una alta aristócrata criada en la judería cordobesa, que no veía con buenos ojos a la familia de Mari Nieves. Gonzalo, su padre, sólo pensaba en su único hobby, la cacería. Era por esta razón por la que Paco chocaba tanto con él, ya que era equidistante y siempre estaba ajeno en su despacho preparando estrategias para comprar nuevos cotos de caza, en cambio, Paco era muy responsable y con el paso de los años, sin darse cuenta se había convertido en el hombre de la casa e incluso regentaba las tierras.
Paco tenía cuatro hermanas, Anacleta, Gracita, Aniceta y Dolorcitas. Eran unas mozas muy educadas con rasgos cordobeses, ojos grandes negros y el pelo negro, al igual que su madre de joven. Las niñas, como las llamaba Cayetana, habían estudiado, a diferencia de Paco, que sólo había conseguido sacar el carnet de conducir camiones, Gracita, Dolorcitas y Anacleta eran profesoras y Aniceta estaba estudiando derecho en la ciudad.
Dolorcitas era la mayor y hacía pocos años que se había casado. Llevaba durante varios meses intentando concebir un primogénito para satisfacer los anhelos de sus padres, que deseaban ser abuelos.
Anacleta aún no se había decidido a contraer matrimonio, pero llevaba varios años compartiendo su vida con un arquitecto madrileño, asentado en Tocina.
Gracita era, además de la más bella y la que más se parecía a sus padres, la favorita, el ojito derecho de papá. Era muy educada, había recibido clases de las mejores institutrices y tenía las mejores notas de su promoción. Ella jamás se había interesado en hombres y era uno de esos temas que no le preocupaban. Además, siempre había protegido mucho a su hermano menor, Paco, al que quería con toda su alma. Para ella era el hombre perfecto, aún más que su padre y siempre había vigilado mucho las relaciones de su hermano.
Cayetana, la madre de Paco, no quería que su único hijo varón, el que llevaría el apellido de la familia se casara con una de las hijas de la familia a la que tanto odio procesaba, los Márquez de Tejada.

A diferencia la familia Márquez de Tejada no llegaba a los extremos conservadores de la familia Liñán de Hinojosa-Castro. Pura, la madre de Mari Nieves sí era muy conservadora. Había sido durante toda su vida la camarera de la Virgen, era ella quién cuidaba todo su ajuar y la que velaba porque ni el viento rozara a su devoción y a la de todo el pueblo de Tocina.
El padre de Mari Nieves, don José, había sido durante muchos años el alcalde de la villa y era un ejemplo a seguir para Mari Nieves.
Sí, todas las familias tienen una oveja negra, los Márquez de Tejada también... Concha, Concepción para los amigos,que odiaba a su padre y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por los bienes de la familia, pero por si esto no fuera poco, también le tenía cierto recelo al ojito derecho de su padre, Mari Nieves.
Aparte de Concha, Mari Nieves tenía tres hermanos más; Cayetano, Rodrigo y Guillermo, que ayudaban a don José en la regenta de las tierras. Don José no quería que Mari Nieves estuviera involucrada en asuntos de tierras, él quería para lo mejor para su hija, es decir, que fuera una señorita educada, que mantuviese la elegancia de su madre, se dedicara a las labores del hogar y que ayudara a su madre con las tareas de la Virgen, ya que Concha sólo quería vivir una vida llena de amantes y adquirir los bienes de la familia.
En la casa- palacio de la calle Soledad también vivía Manolita, la ahijada de Pura y prima de Mari Nieves, que aparte de prima dormía en su habitación y era su confidente.
Manolita era una chica joven, hija única que había perdido a sus padres en un accidente. Desde ese trágico momento, no tuvo más familia que los Márquez de Tejada. Pura, que tenía un gran corazón no dudo un instante en hacerle un hueco en su familia y la acogió como si de una hija suya se tratara dándole todo lo necesario sin escatimar en gastos, aunque no era necesario ya que había heredado todas las tierras y bienes de sus padres.
De pequeñas Manolita y Concha jugaban casi a diario en la fuente del patio, para refrescar las calurosas tardes de verano. Pasado el tiempo Concha conoció a Antonia, una chica que al igual que ella dominaba el arte de los hombres, y como era típico de Concha, como Manolita ya no le convenía y la dejó de lado. Realmente le hizo un favor a Manolita, que encontró en Mari Nieves a una confidente: su prima favorita.

Varios días después del encuentro del Barrio de Santa Cruz Paco le dijo a uno de sus sirvientes de su casa que le llevase un mensaje a Mari Nieves, donde ponía que acudiera al anochecer a dar confesión de sus pecados que sería un pecador quién la recibiría. Cuándo recibió el escrito Mari Nieves lo leyó rápidamente, y lo apretó en su pecho rozándolo brevemente por sus labios carnosos. Manolita la miraba entusiasmada, sabía que su prima estaba enamorada. Rápidamente Manolita la ayudó a acicalarse; estaba guapísima. En eso Pura llamó a la puerta y avisó de que la cena estaba servida, en casa de los Márquez de Tejada siempre se cenaba a las seis. Al sentarse don José se quedó mirando a su hija extrañado y le preguntó si iba a salir a algún lado, Manolita interrumpió rápidamente diciendo que no. Concha las miraba intuyendo que algo ocurría, pero no le dio importancia.
Al terminar la comida volvieron a su habitación a reposar,. Pasadas dos horas, Manolita avisó a su prima de que llegaba la hora del encuentro, entonces ella se echó una capa negra por encima para que nadie la viese salir de casa. Subió apresuradamente toda la calle Soledad al salir de casa, ya oscurecía y parecía que se acercaba una tormenta. Se introdujo sigilosamente en la iglesia y fue al confesionario.
Paco permanecía sentado en el confesionario. Cuando vio entrar una esbelta figura por las puertas su corazón comenzó a palpitar, notaba un leve cosquilleo en el estómago y comenzó a temblar levemente. Mari Nieves se arrodilló y sus ojos aceitunados chocaron con los de Paco. Él tras discutir con el sacristán y contarle su situación consiguió que lo dejase entrar en el confesionario para hablar con su amada sin que nadie les descubriese. Tras hablar paulatinamente con Mari Nieves, Paco salió del confesionario, tomó su fina mano y la condujo hacia el campanario. Subieron uno tras otro los peldaños de la escalera hasta llegar a la alta torre, una brisa fría rozaba sus rostros, y nacían las primeras gotas de la tormenta, Paco acarició las mejillas de la niña de los ojos aceitunados con las que tantas veces había soñado. La niña de los ojos aceitunados recordaba la primera vez que lo había visto, hacía ya siete meses. Paco, tras decirle que por muchos obstáculos que encontraran siempre estarían juntos, rodeó la fina cintura de su amada, la atrajo hacia sí, bajó la cabeza y besó los dulces labios de Mari Nieves. El primer beso; algo que marcó un antes y un después.


Con cariño
Paco y Mari Nieves

martes, 2 de febrero de 2010

Capítulo 1. Como nos conocimos.

Fue el 1 de Mayo del año 1977, Romería. Paco iba a galope en su caballo como los príncipes de los cuentos de hadas pero a diferencia de estos él llevaba un botellín en una mano y en la otra un bocadillo de tortilla de papas. Sí, el amor es ciego. Cuando terminó la galopada comenzó a dialogar con unos amigos. Mientras esto ocurría, Mari Nieves lo estaba mirando fijamente, no sabía su nombre, tampoco sabía nada sobre él, pero quedó prendada de su mirada indiferente.
Mari Nieves llevaba un traje de flamenca, casi marrón por el polvo del camino, sus votos rocieros y una medalla de la Hermandad al cuello. Ella había decidido ir a la Romería con un selecto grupo de chicas, entre las que se encontraba su hermana Concha.
Concha era una mujer alta, rubia de pelo en pecho... en definitiva, era guapa y atractiva y sólo su presencia llamaba la atención... y aparte de esto era un poco pulpona.
Tras la comida, Concha se lanzó a la aventura y fue en busca de Paco, aquel apuesto hombre montado a caballo y empezó a coquetear con él, algo que no era nuevo para Paco que estaba acostumbrado a este tipo de situaciones y lógicamente salió al paso de la situación sin hacerle daño a Concha.
Tras el rechazo Paco vió a lo lejos una muchacha joven, de unos 16 años, uno menos que él y se quedó prendado de sus ojos aceitunados y de su perfil aniñado. Paco cogió las riendas del caballo y se dirigió al lugar que ocupaba aquella muchacha: Mari Nieves. Ella miraba al suelo pensativa cuando él intentando conquistarla la saludó. Mari Nieves alzó el rostro, y nada más cruzar sus miradas supieron que estaban hechos el uno para el otro.

Con Cariño:
Paco y Mari Nieves.